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Tratamientos

Operación de ojos en niños

operación ojos niños
Oftalmólogos pediátricos y especialistas en cada patología ocular.
Técnicas mínimamente invasivas que facilitan la recuperación.
Operar en edades tempranas mejora el pronóstico en muchos casos.

¿Cómo es una operación de ojos en niños?

Las intervenciones quirúrgicas para resolver patologías oftalmológicas infantiles suelen ser bastante similares técnicamente a las que llevamos a cabo para tratar el mismo problema de visión en adultos. No obstante, una operación de ojos en niños conlleva algunas diferencias esenciales, tanto en lo referente a la manera de proceder en quirófano, como a los tiempos que deben manejar los especialistas para solucionar la patología y evitar secuelas visuales futuras.

A la hora de valorar la conveniencia de llevar a cabo una operación de ojos en niños, debemos tener en cuenta que la visión se desarrolla durante la infancia (normalmente, hasta los 6-8 años). De esta manera, buena parte de los problemas visuales congénitos hay que tratarlos de manera precoz para no afectar a la maduración visual del pequeño ni favorecer la aparición de problemas oculares a medio y largo plazo.

Enfermedades oculares que se pueden operar en niños

Muchos de los problemas de visión más comunes en la infancia, como los defectos refractivos , el “ojo vago” o algunos tipos de estrabismo, no requieren cirugía y pueden solucionarse con el uso de gafas o un parche oclusor (“ojo vago”), entre otras opciones de tratamiento. Sin embargo, hay enfermedades oculares pediátricas que sí precisan de una intervención quirúrgica. Otros motivos para una operación de ojos en niños pueden ser traumatismos o tumores oculares infantiles como el retinoblastoma.

Las operaciones de ojos en niños que realizamos en las clínicas Miranza procuramos que sean mínimamente invasivas, mediante técnicas realizadas a través de microincisiones y con el menor impacto posible en las estructuras oculares para facilitar una rápida recuperación. Se trata de intervenciones que llevamos a cabo incluso en bebés, antes del primer año de vida, y que abarcan todas las áreas de la oftalmología: desde la cirugía de la catarata o del glaucoma congénito, hasta operaciones de retina, entre otros.

Mientras la mayoría de la cirugía oftalmológica en pacientes adultos la llevamos a cabo con anestesia local y sedación, en el caso de los niños recurrimos a la anestesia general para evitar que el pequeño llore, se mueva, se ponga nervioso o se asuste. Esto no impide que pueda volver a casa el mismo día de la operación, generalmente ambulatoria.

El postoperatorio, aunque no suele resultar doloroso, puede ser más complicado en pacientes de corta edad a la hora de llevar el ojo tapado si así lo requiere la cirugía, aplicar las gotas antiinflamatorias y antibióticas, tener cuidado de no hacer movimientos bruscos con la cabeza, etc. Nuestro equipo ofrecerá a la familia todas las indicaciones necesarias sobre los cuidados a seguir y realizará las visitas de control oportunas para seguir la evolución.

Mientras la mayoría de la cirugía oftalmológica en pacientes adultos la llevamos a cabo con anestesia local y sedación, en el caso de los niños recurrimos a la anestesia general para evitar que el pequeño llore, se mueva, se ponga nervioso o se asuste. Esto no impide que pueda volver a casa el mismo día de la operación, generalmente ambulatoria.

El postoperatorio, aunque no suele resultar doloroso, puede ser más complicado en pacientes de corta edad a la hora de llevar el ojo tapado si así lo requiere la cirugía, aplicar las gotas antiinflamatorias y antibióticas, tener cuidado de no hacer movimientos bruscos con la cabeza, etc. Nuestro equipo ofrecerá a la familia todas las indicaciones necesarias sobre los cuidados a seguir y realizará las visitas de control oportunas para seguir la evolución.