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Tratamientos

Cirugía del glaucoma congénito

glaucoma congénito
Debe hacerse de la forma más temprana posible.
Clave para alcanzar la edad adulta con un buen grado de visión.
Acompañamos al niño y a la familia en todo el proceso.

¿Qué es la cirugía del glaucoma congénito?

La cirugía del glaucoma congénito engloba varias técnicas que realizamos a edades muy precoces para evitar el daño del nervio óptico a causa del aumento de la presión intraocular, que deriva de alteraciones en el mecanismo de drenaje del humor acuoso (líquido que se encuentra en el interior del globo ocular).

En caso de que el diagnóstico lo hagamos en el mismo momento del nacimiento, convenimos plantear la operación de forma inmediata, con oftalmólogos expertos no solo en glaucoma sino también en cirugía ocular infantil. Por otro lado, cuando la intervención del glaucoma congénito no se hace de la manera más temprana posible, existe un riesgo importante de que se produzca una pérdida de visión irreversible.

Enfermedades oculares que trata

Cuando el glaucoma se presenta en bebés o niños menores de tres años hablamos de glaucoma congénito y la solución a este problema únicamente es quirúrgica, aunque previamente administramos medicación para controlar la presión intraocular mientras programamos la cirugía.

Las diferentes técnicas quirúrgicas encaminadas a tratar el glaucoma congénito se basan en corregir las alteraciones en el mecanismo de drenaje del humor acuoso o en construir una vía de drenaje nueva, cuando no es posible llevar a cabo una reconstrucción de la ya existente. Según la transparencia de la córnea (la capa que recubre la parte anterior del ojo), nuestros oftalmólogos pueden decantarse por estos procedimientos principales:

  • Goniotomía: la llevamos a cabo cuando la córnea aún es transparente, ya que esto nos permite acceder al interior del globo ocular practicando una pequeña incisión en su superficie. Una vez que accedemos a la cámara anterior del ojo, desobstruimos el canal de drenaje del humor acuoso, denominado red trabecular. Se trata de la cirugía del glaucoma congénito más habitual, ya que esta patología suele estar asociada a la presencia de tejido embrionario en la vía de drenaje y únicamente hay que retirarlo para restablecer el flujo correcto del humor acuoso. 
  • Trabeculectomía: generalmente, realizamos esta cirugía del glaucoma congénito cuando la córnea ha perdido transparencia y no permite el acceso al interior del ojo. La trabeculectomía es una técnica que también realizamos en adultos con glaucoma y que, en este caso, adaptamos a las características del ojo infantil y del paciente pediátrico. 

Tanto la goniotomía como la trabeculectomía las llevamos a cabo mediante procedimientos mínimamente invasivos que no solo incrementan la tasa de éxito, sino que también presentan menos riesgo de complicaciones. Gracias a ello, la mayoría de los pacientes con glaucoma congénito llegan a la edad adulta con un grado de visión que les permite desenvolverse en su vida cotidiana.

En las clínicas Miranza, nuestro equipo acompaña al niño y a la familia en cada etapa del proceso quirúrgico y el correspondiente seguimiento, informando de todas las pautas a seguir y explicando el tratamiento postoperatorio (gotas antiinflamatorias y antibióticas reducir la inflamación y evitar infecciones postquirúrgicas), así como la pauta de visitas. En este sentido, es necesario que realicemos un control muy estrecho del pequeño para valorar en el futuro la necesidad de nuevas intervenciones y prestar especial atención a posibles alteraciones visuales que pueden surgir, como el estrabismo, el ojo vago  o la miopía.

La cirugía del glaucoma congénito es fundamental para preservar la visión del niño, por lo que el beneficio de llevarla a cabo supera con creces el riesgo de eventuales complicaciones que puedan surgir (como infección, inflamación, desprendimiento de retina o alteraciones corneales) y que minimizamos de la mano de especialistas con gran experiencia. 

En cuanto a la eficacia obtenida, se trata de una operación con buenos resultados en cerca del 80% de los pacientes. No obstante, dado que el glaucoma es una enfermedad crónica, existe la posibilidad de que el pequeño deba ser operado nuevamente en el futuro para reducir la presión intraocular.