Enfermedades de la vista
Desprendimiento de vítreo

¿Qué es el desprendimiento de vítreo?
El desprendimiento de vítreo es un trastorno ocasionado por el deterioro de la consistencia gelatinosa del líquido que rellena el interior del globo ocular.
Cuando el humor vítreo se vuelve más líquido de lo normal y pierde firmeza, termina “colapsándose”. Como consecuencia, la membrana que lo envuelve (llamada hialoides) se separa de la capa a la que se encuentra unida, la retina, pudiendo generar una rotura en este tejido que tapiza el interior del ojo.
¿Por qué se produce el desprendimiento de vítreo?
El principal motivo es el envejecimiento ocular. Con los años, el líquido del ojo pierde consistencia y se generan cambios estructurales que favorecen la separación.
También puede aparecer tras traumatismos, miopía alta o cirugías oculares. Cuando el vítreo se separa, puede provocar pequeños tirones en la retina.
Síntomas
Causas y factores de riesgo
¿Cuáles son los riesgos principales del desprendimiento de vítreo?
Tratamiento
¿Se puede prevenir el desprendimiento de vítreo?
El desprendimiento de vítreo no duele y las principales señales que puedes notar si se ha producido son moscas volantes o pequeñas manchas negras que se mueven por el campo visual, así como destellos luminosos que duran unos segundos y se perciben sobre todo por la noche o en ambientes con escasa iluminación.
Ante la aparición o aumento repentino de estos síntomas, te recomendamos no retrasar la visita al oftalmólogo. Aunque el desprendimiento de vítreo no suele ser grave, en ocasiones puede preceder a un desprendimiento de retina, si el gel vítreo tira del tejido retiniano y lo desgarra. En estos casos, los especialistas de Miranza destacan que es fundamental realizar una intervención urgente.
Preguntas Frecuentes
El proceso de separación suele completarse en semanas. Los síntomas pueden disminuir progresivamente en los meses siguientes.
El desprendimiento de vítreo afecta al gel del ojo, mientras que el desprendimiento de retina implica la separación de la retina de su posición normal y es más grave.
En la mayoría de los casos sí, siempre que no existan complicaciones. No obstante, ante síntomas nuevos o intensos debe realizarse una valoración médica inmediata.


