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Acudir periódicamente al oftalmólogo es fundamental para evaluar de forma precisa tu visión y tener un diagnóstico completo de tu estado de salud ocular. Sin embargo, dado que ahora es habitual pasar más tiempo en casa, hay un test de visión, basado en sencillos ejercicios que puedes realizar tú mismo, para poner a prueba si ves bien y detectar señales de sospecha que, todavía con más razón, motiven tu vista al especialista. 

Ana González, optometrista de Miranza IOA, explica que una manera de revelar posibles defectos refractivos, como miopía, hipermetropía o astigmatismo, es utilizar un agujero estenopeico. Si al mirar a través de este agujero de pequeño diámetro notas que ves mejor –primero con un ojo y después con el otro–, entonces probablemente se trate de una cuestión de enfoque. Al concentrarse los rayos de luz que pasan por el agujero y entran al interior del globo ocular, aumenta la profundidad de foco y el defecto refractivo se minimiza. Puedes comprobarlo construyendo tu propio agujero estenopeico, agujereando una superficie opaca, como una cartulina o una galleta. Pero, ¡atención! Si el orificio es demasiado grande, deja de ser válido (por ejemplo, el de un donut no serviría). Además, recuerda que siempre es necesario validar el diagnóstico con un experto.

Test de visión en casa: fíjate en las líneas rectas, sobre todo a partir de los 50 años

Otro test de visión que puedes hacer para saber si ves bien, especialmente indicado si tienes más de 50 años, es cerrar un ojo y, con el que queda abierto, fijarte en aquellos elementos de casa que supuestamente deberías ver rectos. Por ejemplo, el marco de un cuadro o de una puerta, la esquina de una pared, las baldosas del suelo…. Si percibes que están torcidos o se deforman –algo que también puedes apreciar si dispones de una rejilla de Amsler–, conviene pedir cita con el oftalmólogo. La metamorfopsia o visión distorsionada puede deberse a enfermedades de la mácula o centro de la retina, como la DMAE, cuyo riesgo aumenta con la edad.  

Un sencillo juego para saber si tu hijo ve bien

Por último, la optometrista Ana González también propone controlar regularmente la visión de los más pequeños de la casa de una manera sencilla y divertida, jugando a piratas. Tapándoles el ojo con un parche, puedes observar si se quejan, realizan alguna mueca o están incómodos, lo que podría indicar que con el ojo descubierto no ven bien. Por ejemplo, la ambliopía (ojo vago) y los defectos refractivos en la infancia son problemas visuales comunes que los niños no suelen manifestar y que pueden pasar desapercibidos si no los detecta el oftalmólogo.

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