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Acompañamiento

Área de baja visión

baja vision

¿Qué es la baja visión?

Entre la ceguera y una buena visión hay muchos grados y matices. De hecho, en España se calcula que hay más de dos millones de personas con baja visión, una condición que se define por:

Tener una agudeza visual inferior a 0.3 (siendo 1 el máximo de esta escala).

Tener un campo visual inferior o igual a 20 grados (cuando la amplitud normal abarca aproximadamente 180 grados).

Suele ir acompañado en muchos casos de sensibilidad excesiva ante la luz.

La baja visión no mejora utilizando gafas o lentes de contacto, ni aplicando los tratamientos médicos, farmacológicos o quirúrgicos adecuados. Sin embargo, esto no significa que no haya alternativas que podamos ofrecerte, ya que existen muchas ayudas para potenciar el resto visual y sacarle el máximo provecho, facilitando tu autonomía diaria. Asesorarte sobre estas ayudas –en constante evolución gracias a las nuevas tecnologías– y enseñarte a utilizarlas, es el objetivo del Área de Baja Visión de las clínicas Miranza.

Además, dado que actualmente muchas enfermedades oftalmológicas se detectan en estadios más precoces, no es necesario llegar a una limitación visual severa para acudir al Área de Baja Visión, donde también podemos apoyarte y mejorar tu calidad de vida si tienes visión frágil (agudeza visual entre el 30-80% y campo visual entre 60%-80%).

Pacientes para los que están indicadas las ayudas de baja visión

Hay muchas patologías que pueden provocar baja visión o visión frágil, tanto enfermedades oculares (por ejemplo, el glaucoma, la DMAE, las distrofias de retina o la retinopatía diabética), como ictus u otras lesiones cerebrales que afecten a la vista. Las ayudas que ofrece esta área pueden serte especialmente beneficiosas si ves mal de cerca y/o lejos; si tienes un campo visual reducido; si te quejas a menudo de destellos y deslumbramientos; o bien si notas que tienes poca sensibilidad a los contrastes.

En las clínicas Miranza buscamos soluciones personalizadas para cada paciente, de manera que el hecho de perder visión no implique renunciar a tus actividades cotidianas, como leer, trabajar, hacer deporte, cocinar o, simplemente, bajar escaleras o caminar con seguridad y sin la sensación de tropezar.

A partir del diagnóstico oftalmológico, nuestro equipo de optometristas especialistas del Área de Baja Visión te realizará una evaluación exhaustiva para detectar tus necesidades visuales concretas. En base a ello, te prescribirá las ayudas que pueden resultarte más útiles y te acompañará en un proceso de rehabilitación visual para entrenarte en su uso eficaz, ya que hay muchos tipos distintos de ayudas y es fundamental aprender a manejarlas e integrarlas en tu día a día.

Tipos de ayudas para baja visión

  • Ayudas ópticas: lentes magnificadoras o lupas, telescopios y microscopios que pueden ir montados sobre las gafas etc.
  • Ayudas no ópticas: filtros selectivos que aumentan el contraste y protegen de la luz solar, sistemas de iluminación especiales, atriles de lectura, objetos con contrastes destacados o teclas grandes, instrumentos sonoros…
  • Ayudas electrónicas y nuevas tecnologías: abren un amplio abanico de posibilidades, gracias a sofisticados e innovadores equipos como las gafas de realidad aumentada eSight o Retiplus y el asistente por voz Orcam MyEye, un pequeño dispositivo dotado de una cámara frontal que es capaz de identificar todo lo que el paciente ya no alcanza a apreciar (reconocer rostros, ver la hora y leer etiquetas, recibos, un libro, el periódico, la carta de un restaurante…).