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Tratamientos oculares

Trasplante de córnea

Un ojo que sufre problemas de córnea
Es el tipo de trasplante más practicado en España.
Puede realizarse mediante técnicas selectivas que facilitan la recuperación.
El riesgo de rechazo del trasplante de córnea es inferior al 5%.

¿Qué es el trasplante de córnea?

También llamado queratoplastia, el trasplante de córnea es el tipo de trasplante más realizado en España. Consiste en sustituir la córnea enferma o dañada, debido a alteraciones en su forma o transparencia (propiedades fundamentales para que podamos ver nítido), por una córnea sana procedente de un donante.

Existen múltiples técnicas que podemos realizar y que se agrupan principalmente en:

  • Trasplante de córnea penetrante o completo: sustituimos toda la córnea.
  • Trasplante de córnea laminar, selectivo o parcial: solamente reemplazamos las partes de tejido corneal afectadas. Optamos por el trasplante laminar anterior cuando la lesión se encuentra en el estroma (capa intermedia que ocupa aproximadamente el 90% del grosor corneal total). Por el contrario, si lo que está alterado es el endotelio (capa que tapiza el interior de la córnea), realizamos un trasplante laminar posterior.

La córnea tiene apenas medio milímetro de espesor y el endotelio, por ejemplo, es tan fino que no supera las 20 micras. Manipular estas delicadas y complejas estructuras oculares requiere de una gran pericia por parte del cirujano oftalmólogo, aunque las queratoplastias selectivas realmente son las más convenientes para el paciente cuando hay posibilidad de realizarlas. Por ello, especialistas de las clínicas clínicas Miranza son pioneros en la aplicación de este tipo de trasplantes de córnea, habiendo realizado las primeras intervenciones en España y contribuido al desarrollo de técnicas mínimamente invasivas como la DMEK (queratoplastia endotelial de membrana de Descemet).

Enfermedades oculares que trata el trasplante de córnea

Además, el trasplante de córnea también puede estar indicado en caso de infecciones corneales profundas o cicatrices  provocadas por estas infecciones, así como edemas corneales tras cirugías intraoculares.


Recuperación del trasplante de córnea

Se trata de una cirugía ambulatoria, realizada con anestesia local, y con un postoperatorio que generalmente no es doloroso (sólo leves molestias).

Una de las ventajas de los trasplantes de córnea selectivos es que no solo ofrecen un grado de visión final superior al del trasplante convencional completo (alcanzando incluso el 90-100% de la visión potencial del paciente), sino que también aceleran la recuperación. Por ejemplo, tras una queratoplastia penetrante o total, puedes reincorporarte a tu actividad normal en 3-4 semanas, aunque los puntos permanecen en el ojo alrededor de un año y tu agudeza visual puede ser fluctuante hasta que se retiren. En cambio, técnicas de queratoplastia laminar como la DMEK evitan incluso el uso de suturas y la recuperación se completa en apenas unas 4-6 semanas.


Riesgos del trasplante de córnea

Preguntas Frecuentes

El trasplante de córnea es una intervención quirúrgica que sustituye una parte o la totalidad de una córnea dañada por tejido corneal sano de un donante. Puede estar indicado cuando una enfermedad corneal provoca una alteración importante de la transparencia o estructura de la córnea y otros tratamientos no son suficientes.

El trasplante de córnea puede plantearse en casos avanzados de queratocono cuando existe una alteración importante de la estructura o transparencia corneal y las opciones menos invasivas no permiten obtener una visión adecuada. La técnica se selecciona en función de las capas de la córnea afectadas.

Existen diferentes tipos de trasplante de córnea. La queratoplastia penetrante sustituye todo el espesor corneal, mientras que las técnicas lamelares reemplazan únicamente las capas afectadas y conservan el tejido corneal sano siempre que sea posible. La técnica indicada depende de la enfermedad y de la capa corneal dañada.

La recuperación de un trasplante de córnea es progresiva y depende de la técnica utilizada y de las características de cada paciente. La visión puede tardar semanas o meses en estabilizarse y, en algunos trasplantes, la recuperación completa puede prolongarse durante varios meses. Es necesario realizar controles periódicos durante el proceso de recuperación.

Después de un trasplante de córnea es importante utilizar la medicación prescrita, acudir a las revisiones y evitar frotar o presionar el ojo. También pueden ser necesarias medidas de protección ocular y restricciones temporales de determinadas actividades. Las indicaciones concretas dependen del tipo de trasplante y de la evolución de cada paciente.

El objetivo del trasplante de córnea es recuperar la transparencia y mejorar la función visual cuando la enfermedad corneal ha provocado una pérdida de visión. El resultado depende de la enfermedad tratada, la técnica utilizada, el estado del resto del ojo y la evolución durante la recuperación. En algunos casos pueden seguir siendo necesarias gafas o lentes de contacto.

El rechazo de córnea se produce cuando el sistema inmunitario identifica el tejido trasplantado como extraño y desencadena una respuesta contra él. Puede manifestarse con pérdida o disminución de visión, enrojecimiento, dolor o sensibilidad a la luz. Ante estos síntomas después de un trasplante es importante contactar rápidamente con el oftalmólogo, ya que el tratamiento precoz puede ser determinante.