Enfermedades de la vista
Blefaritis

¿Qué es la blefaritis?
La blefaritis es una inflamación del borde de los párpados que puede provocar párpados inflamados, hinchados o rojos, además de picor, ardor y molestias en los ojos.
También puede causar costras, escamas o caspa en las pestañas, sensación de arena en los ojos, sequedad ocular, lagrimeo excesivo y visión borrosa tras parpadear. Puede presentarse de forma persistente o crónica y afectar al bienestar ocular.
¿Por qué aparece la blefaritis?
La blefaritis puede aparecer asociada a la obstrucción de las glándulas de Meibomio y a la acumulación de grasa en los párpados, así como a la presencia de Demodex o ácaros en las pestañas.
Estas alteraciones pueden favorecer la irritación ocular, la inflamación del borde del párpado, la sequedad ocular y problemas como los orzuelos repetitivos.
¿Qué tipos de blefaritis existen?
La blefaritis puede presentarse de distintas formas y evolucionar de manera persistente o crónica. Puede estar relacionada con la inflamación del borde del párpado, la obstrucción de las glándulas de Meibomio o la presencia de Demodex en las pestañas.
Una consulta oftalmológica permite realizar el diagnóstico de blefaritis y valorar el cuidado de los párpados y el tratamiento más adecuado en cada caso.
Síntomas de la blefaritis
Factores de riesgo
Tratamiento de la blefaritis
La blefaritis puede ser una inflamación puntual o crónica y su gravedad varía mucho de una persona a otra. Hay casos en los que puedes no darte cuenta de que la tienes y la detectamos cuando te realizamos una exploración ocular completa. En otras ocasiones, produce molestias oculares de distinta intensidad, como exceso de lagrimeo, enrojecimiento, sensación de cuerpo extraño o arenilla, picor y, en casos severos, incluso fluctuaciones en la visión, sensibilidad excesiva ante la luz o dolor.
Estos síntomas pueden ir acompañados de “caspa” o pequeñas costras en las pestañas, acumulación de grasa en el borde del párpado o presencia de orzuelos. Además, la blefaritis a menudo también se asocia con el ojo seco, ya que en más del 80% de los pacientes con sequedad ocular hay una disfunción de las glándulas de Meibomio.





