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Enfermedades de la vista

Orzuelos

Se deben a una infección de un folículo piloso y no son graves, pero sí molestos.
Una mala higiene palpebral puede propiciarlos.
Si no desaparecen o crecen, consulta con el oftalmólogo.

¿Qué son los orzuelos?

Un orzuelo es una inflamación aguda del margen palpebral, en forma de nódulo enrojecido y doloroso, causada generalmente por una infección bacteriana (Staphylococcusaureus) en las glándulas de los párpados. Es un problema muy común y no suele revestir gravedad, aunque puede resultar muy molesto.

No debes confundirlo con un chalazión, una lesión palpebral que tiene un aspecto parecido y que puede deberse a un orzuelo que se ha cronificado y enquistado, o bien a otras causas.

Los orzuelos se presentan como un pequeño grano o bultito rojizo en la zona cercana a las pestañas, tanto en la cara externa como interna de los párpados (siendo en este segundo caso especialmente incómodos).

Aparecen de forma repentina y las molestias suelen desaparecer al cabo de unos días. Pueden provocar hinchazón palpebral, sensación de arenilla en el ojo, escozor, exceso de lagrimeo e, incluso, dolor.

Aunque todos podemos tener un orzuelo en algún momento, son especialmente frecuentes en niños y adolescentes. Además, algunas personas son más propensas a padecerlos, como ocurre si tienes blefaritis o enfermedades de la piel como acné rosácea o dermatitis seborreica.

Una mala higiene palpebral también puede propiciar la aparición de esta infección, así como épocas de estrés o cambios hormonales.

Mientras tengas el orzuelo, los especialistas de Miranza te recomiendan no utilizar lentes de contacto ni maquillarte los ojos. Tampoco debes frotártelos aunque te escuezan ni intentar apretar el orzuelo para que drene, ya que esto no conseguirá que mejore.

Los orzuelos suelen desaparecer de manera espontánea al cabo de una o dos semanas. Aplicar masajes y calor local, mediante compresas mojadas en agua caliente, puede ayudar a reblandecer la lesión y drenar el contenido de la glándula infectada para acelerar el proceso.

Si el orzuelo no mejora aplicando estos cuidados o aumenta de tamaño, te recomendamos acudir al oftalmólogo para que pueda examinártelo en consulta. En algunos casos, podemos prescribirte el uso de pomadas antibióticas o medicación oral durante unos días. También puede ser necesario tratarlo mediante una inyección de un fármaco antiinflamatorio o una sencilla intervención quirúrgica para extirparlo.