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Tratamientos

Pulsación térmica (LipiFlow)

lipiflow
Alivia los síntomas y las molestias del ojo seco y la blefaritis.
Se basa en la aplicación de calor y masaje en los párpados.
Es indoloro y sus efectos se prolongan alrededor de 1 año.

¿Qué es la pulsación térmica o LipiFlow?

La pulsación térmica con la tecnología LipiFlow es un procedimiento basado en la aplicación de calor y masaje local sobre los párpados para mejorar el drenaje de las glándulas de Meibomio, que se encuentran debajo de la raíz de las pestañas y son las encargadas de segregar lípidos y proteínas para mejorar la función lubricante de la lágrima y evitar que se evapore con demasiada facilidad. De este modo, aliviamos síntomas como la sensación de ardor y escozor en los ojos, sequedad, irritación y enrojecimiento ocular, hinchazón palpebral, fotofobia e incluso dolor o visión borrosa.

En las consultas especializadas del Área de Ojo Seco de las clínicas Miranza ofrecemos este innovador tratamiento, muy cómodo y con una duración total de entre 12 y 15 minutos. Para llevarlo a cabo, te aplicaremos unas gotas anestésicas en la superficie ocular que evitar posibles molestias –aunque no es doloroso– y te colocaremos un dispositivo que recubre los párpados por su parte interior y exterior, al tiempo que protege la córnea durante la sesión. Este cabezal induce un calentamiento que alcanza los 42,5 grados de punto de fusión de los lípidos que contienen las glándulas de Meibomio. Al mismo tiempo, el equipo realiza un suave masaje palpebral para facilitar el drenaje de las glándulas obstruidas y hacer que vuelvan a funcionar con normalidad.

El mal funcionamiento de las glándulas de Meibomio está ligado a buena parte de los casos de blefaritis (inflamación del párpado) y ojo seco. Es especialmente frecuente  en personas de edad avanzada y en épocas vitales en las que se producen alteraciones hormonales, como la adolescencia o la menopausia. También si eres usuario de lentes de contacto y las llevas puestas durante demasiadas horas o si padeces ciertas enfermedades de la piel, como la dermatitis seborreica o rosácea.

El tratamiento de pulsación térmica con LipiFlow no requiere seguir unas medidas específicas de recuperación y te permitirá incorporarte inmediatamente y sin molestias a tus actividades cotidianas.

Únicamente debes procurar seguir una serie de pautas de higiene de los párpados, que te explicarán en detalle nuestros especialistas, para prolongar los buenos resultados del tratamiento. De todos modos, generalmente es necesario repetirlo después de un plazo que oscila entre los 9 y los 12 meses, según cada caso, para preservar el buen estado de las glándulas de Meibomio.

El sistema de pulsación térmica es muy seguro y está dotado de precisos sensores para controlar la temperatura y la presión que se ejerce sobre el ojo al aplicar el tratamiento. Además, el riesgo de lesionar la superficie del ojo es muy bajo y solo puede llegar a ocurrir en caso de que realices un movimiento brusco durante la sesión con LipiFlow o mientras te estamos acoplando el dispositivo. Al ser el cabezal de un solo uso, tampoco conlleva riesgo de infección.