
Las mujeres y los mayores de 40 años suspenden en salud y bienestar ocular
En general, obtenemos una nota de 5,07 sobre 10, el registro más bajo de las seis ediciones del Barómetro. Los malos hábitos y el estilo de vida como el sedentarismo, la mala alimentación, el estrés o el consumo habitual de ansiolíticos, son perjudiciales para la visión.
Las mujeres y los mayores de 40 años son quienes peor valoran su salud y bienestar ocular. Así lo refleja la sexta edición del Barómetro de Bienestar Ocular de Miranza. Tras una encuesta a un millar de personas, el índice de bienestar ocular se sitúa este año en 4,66 puntos sobre 10 entre los 41 y 64 años y en 4,78 entre los mayores de 65, frente a los 5,76 puntos registrados entre los 26 y 40 años. Por género, las mujeres obtienen una puntuación de 4,80 frente al 5,34 de los hombres.
En términos generales, la valoración del bienestar ocular también empeora y se sitúa en 5,07 puntos sobre 10, frente al 5,23 registrado en 2025, es decir, un 3% menos, lo que supone el registro más bajo desde la puesta en marcha de este estudio. En línea con esta evolución, solo el 34% de los españoles considera que su salud ocular es buena o excelente, frente al 63% que realiza esta misma valoración de su estado general.
Los resultados del VI Barómetro de Bienestar Ocular se han presentado con la participación del Dr. Íñigo Corcóstegui, director médico de Miranza Clínica Begoña, en Bilbao, y el Dr. Federico Alonso, director médico de Miranza Sevilla, en un encuentro moderado por la periodista y presentadora Victoria Arnau, en el que se han abordado los principales retos que plantea el cuidado de la visión en un contexto marcado por el uso de dispositivos tecnológicos.

Los doctores Íñigo Corcóstegui y Federico Alonso, oftalmólogos de Miranza, han comentado los datos del estudio, presentado por la periodista Victoria Arnáu.
La paradoja de la prevención: sabemos, pero no hacemos
El Barómetro vuelve a visibilizar la diferencia entre lo que los españoles dicen sobre el cuidado de su visión y lo que hacen en la práctica. El Dr. Íñigo Corcóstegui, explica que “el 89% de los encuestados afirma que es importante cuidarse la vista, mientras que el 76% considera importante hacerse una revisión ocular anual y el 73% afirma que le preocupa su vista. A pesar de ello, la frecuencia media de revisión se sitúa en 0,67, lo que se traduce en menos de una visita anual al oftalmólogo”.
También existe una brecha entre la percepción del impacto de los hábitos y el peso real que estos demuestran acabar teniendo sobre la salud y el bienestar ocular. Si bien la concienciación aumenta, menos de la mitad de los encuestados (45%) considera que sus hábitos afectan a su vista. Los factores hereditarios (67%), la contaminación (61%) y dormir poco (52%) son los que generan mayor reconocimiento, mientras que se concede menos importancia a factores como fumar o beber alcohol (39%), comer de forma poco saludable (39%) o hacer poco ejercicio (19%).

Dr. íñigo Corcóstegui, director médico de Miranza Clínica Begoña, en Bilbao
Estrés, falta de sueño y sedentarismo, asociados a una peor salud ocular
Sin embargo, el estudio de Miranza refleja la clara relación entre determinados hábitos y la salud y comodidad que sentimos con nuestros ojos, ya que casi el 70% de las personas que sufren estrés habitualmente se sienten razonablemente satisfechas con su visión, frente al 82% de quienes dicen no padecer estrés.
Algo similar ocurre con el descanso, ya que el 66% de los que dicen no descansar suficiente, se sienten relativamente a gusto con su salud ocular, frente al 80% de quienes consideran que duermen suficientes horas.
Según el Dr. Federico Alonso, “nuestro ritmo de vida actual hace que el estrés, la falta de sueño o determinados medicamentos como los ansiolíticos y otros problemas relacionados con el estrés pueden favorecer o agravar las molestias oculares en algunas personas”.
Asimismo, Alonso señala que “la misma tendencia se observa con el sedentarismo: el 70% de los que asumen una vida demasiado sedentaria aprueban su estado ocular, frente al 81% de quienes llevan una vida activa. En todos estos casos, la valoración de la salud ocular de quienes presentan peores hábitos se sitúa más de 10 puntos por debajo de la de quienes sí se cuidan”.

Dr. Federico Alonso, director médico de Miranza Sevilla
Miopía, astigmatismo y presbicia siguen liderando los problemas oculares
La miopía (38,6%), el astigmatismo (36%) y la presbicia (33,2%) se mantienen como los principales problemas oculares diagnosticados entre los españoles. Les siguen la hipermetropía (13,5%), el ojo seco (7,6%) y las cataratas (4,6%). Por su parte, el glaucoma y la degeneración macular escalan posiciones en el ranking de patologías diagnosticadas.
Pero tener un diagnóstico no implica necesariamente estar recibiendo un tratamiento. Según los datos recogidos por Miranza, solo el 38% de las personas diagnosticadas de un problema ocular se encuentra actualmente en tratamiento, cuatro puntos menos que en 2025. Los especialistas creen que este dato puede relacionarse con otro que arroja la encuesta: solo el 41% cree que es posible evitar la pérdida de vista, es decir, más de la mitad piensa que es algo inevitable.
“Esta falta de seguimiento se produce, además, en un contexto de aumento de la incidencia de patología severa, como la DMAE o el glaucoma, así como de elevada dependencia de ayudas visuales, especialmente de las gafas, con un 73% de los encuestados utilizando este tipo de ayuda visual, frente a un 18% que usa lentillas. Y entre quienes utilizan estas ayudas la percepción de su salud ocular es peor, el 67% considera que su salud ocular es normal, buena o excelente, frente al 97% de quienes no utilizan ayudas visuales”, indica el Dr. Íñigo Corcóstegui.
El ojo seco sigue siendo uno de los grandes retos en el tratamiento
La satisfacción con los tratamientos refleja diferencias importantes según la patología. Mientras el 77,5% de quienes se han sometido a cirugía refractiva (miopía, hipermetropía o astigmatismo) y el 65,2% de quienes han sido operados de cataratas afirma haber experimentado una mejoría clara, este porcentaje se reduce al 45,8% entre quienes han recibido tratamiento para el ojo seco.
Este dato es especialmente relevante teniendo en cuenta que la sequedad ocular afecta a casi el 30% de la población, situándose entre las manifestaciones visuales más frecuentes, solo por detrás de la visión borrosa (34,4%), la sensación de pérdida de visión (33,1%) y la sensibilidad a la luz (32,8%).
Conducir y leer el móvil, dos de los principales retos visuales
Según los especialistas, uno de los factores que más ha disparado la incidencia y severidad del ojo seco es el uso constante de dispositivos digitales y el aumento de las actividades que requieren visión cercana. El VI Barómetro de Bienestar Ocular revela que el 51% de los españoles desarrolla su día a día a menos de un brazo de distancia y el 63% utiliza dispositivos con pantallas constantemente, datos que reflejan el impacto que tiene en la salud ocular los nuevos hábitos que se están adquiriendo.
Acciones como leer el móvil y conducir aparecen entre los principales retos visuales, donde el 51% de los encuestados afirma que su vista afecta a su capacidad para conducir, mientras que el 43% señala que condiciona su capacidad para trabajar y el 21% su capacidad para hacer deporte.
La visión también tiene un impacto sobre las relaciones sociales y el bienestar emocional, el 67% afirma que su vista le hace disfrutar más de la vida, y un 23% reconoce que afecta a su capacidad para socializar, mientras que un 27% considera que le impide tener el control sobre lo que hace, un 24% se siente inseguro y un 22%, dependiente de otros. Además, un 18% afirma que su visión afecta a sus ganas de salir de casa.