RGPD - Cookies
Skip to content
Grupo Miranza
Pide cita

Pide cita

Pide teleconsulta

Si tienes dudas, consúltanos

Envíanos un mensaje

Tratamientos

Dacriocistorrinostomía

dacriocistorrinostomía
Pone solución a problemas de ojo lloroso
Consiste en abrir una vía alternativa al drenaje de lágrimas
Expertos en esta cirugía sin incisiones visibles en el rostro

¿Qué es la dacriocistorrinostomía?

La dacriocistorrinostomía o, de forma abreviada, “DCR”, es la cirugía que nos permite abrir un conducto de drenaje alternativo a la vía lagrimal. Cuando esta vía que comunica el ojo con la nariz se encuentra obstruida, las lágrimas no puede pasar correctamente y es necesario reconducirlas, abriendo un nuevo paso que evite que se acumulen.

Para ello, creamos una pequeña “ventana” en el hueso lagrimal y conectamos el saco lagrimal (que recoge las lágrimas que llegan desde la superficie del ojo y las bombea) con la fosa nasal. La forma más común de hacerlo es a través de una microincisión muy discreta en la piel (dacriocistorrinostomía externa), aunque los especialistas de Miranza son precursores en España y Europa en realizar la cirugía a través de la nariz, haciendo uso de una pequeña cámara (dacriocistorrinostomía endoscópica o endonasal). De este modo, evitamos cualquier marca visible, además de reducir el tiempo de la intervención y acelerar la recuperación.

Nuestros oftalmólogos oculoplásticos también han sido pioneros en llevar a cabo esta compleja intervención quirúrgica de forma ambulatoria y con anestesia local con sedación, en vez de anestesia general, en la mayoría de los casos. Realizada por manos expertas, la DCR tiene una tasa de éxito muy alta, que se sitúa entre el 90-95%.

Enfermedades oculares que trata la dacriocistorrinostomía

Tratar la obstrucción de la vía lagrimal permite solucionar eficazmente el problema del ojo lloroso. La dacriocistorrinostomía está especialmente indicada en pacientes en los que el exceso de lagrimeo es muy intenso y/o les produce infecciones repetidas en el saco lagrimal por la acumulación de las lágrimas.

Por lo general, durante la intervención te colocaremos una sonda de silicona alrededor de la cual cicatrizará el nuevo conducto de drenaje. Esta sonda deberás llevarla durante unas 6 semanas, aunque puede variar según el caso y criterio del médico. Tu oftalmólogo te indicará de forma específica la pauta de visitas postoperatorias, así como el tratamiento y las recomendaciones que debes seguir para evitar cualquier complicación. 

Durante el periodo inicial de recuperación puedes tener sensación de cuerpo extraño, ojo rojo, el párpado hinchado y lagrimeo persistente, así como la zona periocular amoratada, sobre todo las primeras 72 h. Si experimentas algún leve sangrado, no es peligroso y no debes alarmarte. Notarás como todas estas molestias van mejorando paulatinamente a lo largo de la primera semana. Durante este tiempo, aunque ya podrás hacer prácticamente vida normal, te recomendamos no sonarte ni hacer esfuerzos físicos importantes.

El exceso de sangrado tras la cirugía puede resultar molesto, aunque realmente es una complicación infrecuente, como también lo es la posibilidad de infección. En algunas ocasiones, puede ocurrir que el conducto abierto para facilitar el drenaje de las lágrimas vuelva a abrirse debido al crecimiento de tejido fibroso, lo que requeriría realizar una reintervención. 

La destreza, habilidad y experiencia del cirujano son determinantes para los buenos resultados de la dacriocistorrinostomía, dominando  la aplicación de  los últimos avances en técnicas y tecnologías para esta cirugía y, con ello, logrando una significativa mejora en la calidad de vida de los pacientes con “ojo lloroso”.