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Con la llegada del verano, muchas personas aprovechan para informarse sobre tratamientos que ayuden a rejuvenecer el rostro y combatir los signos de cansancio. Entre ellos, la blefaroplastia es una de las intervenciones más demandadas. Sin embargo, lograr una mirada más descansada y natural no depende únicamente de eliminar el exceso de piel o las bolsas bajo los ojos. Los especialistas destacan la importancia de analizar cada caso de forma individual y tener en cuenta factores como el volumen de los párpados o la posición de las cejas para obtener resultados armónicos y respetuosos con la expresión facial.

La blefaroplastia es una cirugía que permite corregir el exceso de piel y las bolsas de grasa de los párpados superiores e inferiores. Aunque su objetivo principal es rejuvenecer la mirada, la forma de abordar esta intervención ha cambiado con el tiempo. Actualmente, los especialistas buscan preservar la anatomía natural de la zona periocular y evitar resultados que puedan alterar la expresión del rostro.

En este sentido, uno de los aspectos más importantes es el manejo de la grasa del párpado superior. Según explica el Dr. Marco Sales, especialista en oculoplastia de IMO Grupo Miranza en Madrid, “retirar una cantidad excesiva puede provocar que el ojo adquiera un aspecto hundido”, algo que lejos de rejuvenecer puede aportar una apariencia artificial o incluso más envejecida. Por ello, las técnicas actuales apuestan por ser más conservadores y mantener el volumen necesario para mantener una mirada fresca y natural.

La cirugía de los párpados inferiores también ha experimentado avances significativos. Cuando las características del paciente lo permiten, una de las opciones más utilizadas es el abordaje transconjuntival, una técnica que permite acceder a las bolsas desde la parte interna del párpado. Al realizar la intervención por dentro, se evitan cicatrices visibles y se respetan mejor las estructuras externas del párpado, favoreciendo resultados más naturales.

Dra. Alejandra Amesty, especialista en oculoplastia en Vissum Grupo Miranza y Miranza Clínica Palomares

Pero los párpados no son los únicos responsables de la apariencia de la mirada. La posición de las cejas también desempeña un papel fundamental en la expresión facial. De hecho, como señala la Dra. Alejandra Amesty, especialista en oculoplastia en Vissum Grupo Miranza y Miranza Clínica Palomares, “la continuidad del párpado es la ceja”. Con el paso de los años, “es habitual que la cola de la ceja descienda progresivamente, contribuyendo a transmitir una imagen de cansancio, tristeza o falta de vitalidad”, añade.

Por este motivo, durante la valoración preoperatoria los especialistas analizan de forma conjunta toda la región periocular. En algunos pacientes, la blefaroplastia puede complementarse con una técnica denominada cejaplastia, destinada a reposicionar la ceja y recuperar su altura natural. Según explica la Dra. Amesty, “elevar ligeramente la cola de la ceja puede transformar la expresión del rostro, aportando una sensación de mayor frescura, luminosidad e incluso felicidad”.