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Entre los síntomas más frecuentes destacan la aparición de una mancha oscura en el centro del campo visual, visión borrosa, pérdida de agudeza visual, deformación de las imágenes o alteraciones en la percepción de los colores.

El 12 de agosto, España será testigo de un acontecimiento astronómico histórico, el primer eclipse total de sol visible desde la Península en más de un siglo. Un espectáculo único que millones de personas querrán contemplar, pero que, si se observa sin la protección adecuada, puede provocar lesiones irreversibles en la retina.

Con motivo de este fenómeno, los especialistas de Miranza recuerdan que mirar directamente al sol, incluso cuando está parcialmente oculto por la Luna, puede producir una retinopatía solar, una lesión causada por el daño fotoquímico y térmico de la radiación solar sobre la mácula, la parte de la retina responsable de la visión central, el detalle y la percepción de los colores.

“La retina no tiene receptores del dolor, por lo que una persona puede estar sufriendo una lesión sin notar absolutamente ninguna molestia en ese momento. El daño suele manifestarse horas o incluso uno o dos días después, cuando ya se ha producido”, explica el Dr. José María Ruiz Moreno, especialista en retina de IMO Grupo Miranza Madrid.

Entre los síntomas más frecuentes destacan la aparición de una mancha oscura en el centro del campo visual (escotoma), visión borrosa, pérdida de agudeza visual, deformación de las imágenes o alteraciones en la percepción de los colores. En algunos pacientes pueden mejorar parcialmente con el tiempo, pero actualmente no existe un tratamiento capaz de revertir el daño cuando este afecta a los fotorreceptores de la retina.

Los oftalmólogos insisten en desmontar uno de los errores más frecuentes. Ninguna gafa de sol convencional, ni siquiera las de máxima categoría de protección, es segura para observar directamente un eclipse.

Las gafas para la observación solar deben cumplir la norma internacional ISO 12312-2

“La única forma segura de contemplarlo es utilizando gafas específicas para observación solar que cumplan la norma internacional ISO 12312-2. Cualquier otro método, por oscuro que parezca, sigue siendo peligroso para la retina”, señala la Dra. Lucía Galletero, especialista de Miranza Bilbao.

Las gafas homologadas incorporan un filtro de polímero negro metalizado capaz de bloquear el 99,999% de la luz solar, así como la radiación ultravioleta e infrarroja. Los especialistas recomiendan comprobar que llevan visible la referencia ISO 12312-2, el nombre del fabricante y el número de lote, además de asegurarse de que no presentan arañazos ni deterioros.

Se han extendido numerosas teorías y soluciones caseras con las que las personas piensan que pueden observar el eclipse sin ningún problema, como radiografías, cristales ahumados, negativos fotográficos, CDs, DVDs, gafas de esquí, filtros polarizados o gafas de sol convencionales. Sin embargo, los especialistas de Miranza advierten de que no ofrecen ninguna protección frente a la radiación solar.

Además, mirar el eclipse a través de prismáticos, telescopios o cámaras sin filtros solares específicos puede llegar a ser todavía más peligroso, ya que estos dispositivos concentran la luz y multiplican el riesgo de lesiones oculares graves.

Los especialistas recomiendan una serie de pautas para disfrutar del eclipse sin poner en riesgo la visión, que también puedes consultar a través de la página miranza.es/eclipse-solar

  • Utilizar exclusivamente gafas homologadas con certificación ISO 12312-2.
  • Comprobar que las gafas están en perfecto estado antes de utilizarlas.
  • No mirar al sol durante periodos prolongados; hacerlo únicamente durante breves intervalos.
  • No emplear gafas de sol convencionales ni remedios caseros.
  • Si se utilizan telescopios, prismáticos o cámaras, estos deben disponer de filtros solares específicos instalados en la parte frontal del aparato.
  • Extremar la vigilancia en los niños para garantizar que utilizan correctamente las gafas.