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¿Imaginas poder comprobar la presión ocular después de una cirugía de glaucoma sin salir de casa? Un estudio de Miranza ha demostrado que los pacientes que han sido sometidos a este tipo de intervención pueden controlar de forma segura y eficaz su presión intraocular desde el hogar. Lo hacen utilizando un dispositivo de medición domiciliaria, lo que abre nuevas posibilidades en el seguimiento postquirúrgico y el manejo personalizado de esta enfermedad.

El proyecto de investigación, denominado ICAREHOME, ha sido desarrollado por Miranza IOA y Miranza Begitek. El estudio ha incluido a 51 pacientes con glaucoma o hipertensión ocular, con una edad media de 66,7 años, a quienes se les ha enseñado a utilizar en su domicilio el dispositivo iCare Home2 durante una semana para realizar mediciones de su presión intraocular (PIO). Estas mediciones se comparan con las obtenidas en la clínica mediante tonometría convencional, considerado el estándar de referencia.

Los resultados de ICAREHOME evidencian que la PIO promedio se reduce significativamente tras la cirugía, pasando de 21,4 milímetros de mercurio (mmHg) antes de la intervención a 15,6 mmHg en la visita de seguimiento. Estas cifras validan la eficacia de los procedimientos quirúrgicos empleados y, además, se confirma que las mediciones domiciliarias tienen una alta correlación con las mediciones clínicas, lo que demuestra la fiabilidad del dispositivo utilizado.

Más del 80% de los participantes consigue realizar las mediciones correctamente y la mayoría expresa una elevada satisfacción con el uso del iCare Home2, destacando su facilidad y la mínima interferencia en su vida diaria. Asimismo, el seguimiento domiciliario permite identificar variaciones importantes de presión que no siempre se captan en mediciones aisladas en consulta y facilita decisiones clínicas tempranas, tales como la reintroducción de fármacos o la valoración de nuevas intervenciones en un porcentaje significativo de casos.

La incorporación de la autotonometría domiciliaria en la práctica clínica supone un avance hacia modelos de atención más cercanos al paciente, que permiten capturar cómo fluctúa la presión intraocular a lo largo del día y durante actividades cotidianas, complementando la visión puntual que ofrece la consulta médica con una imagen más completa y dinámica de la evolución de la enfermedad.

El estudio ICAREHOME pone de relieve el potencial de la monitorización domiciliaria como una herramienta clave en la gestión moderna del glaucoma, consolidando enfoques de teleglaucoma y seguimiento continuo que pueden mejorar los resultados clínicos y la calidad de vida de miles de pacientes.