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Tratamientos

Punctal plugs

Pequeños tapones que se colocan en los puntos lagrimales.
Para casos severos de ojo seco por falta de producción de lágrima.
Fabricados con materiales biocompatibles.

¿Qué son los tapones lagrimales o punctal plugs?

Los punctal plugs o tapones lagrimales son unos pequeños dispositivos biocompatibles que insertamos en las aberturas de los conductos lagrimales (situadas en el ángulo interno de los párpados superiores e inferiores) para contener el drenaje de las lágrimas y hacer que estas permanezcan durante más tiempo sobre la superficie ocular. De este modo, conseguimos mejorar la lubricación de la superficie ocular y mantener la humedad necesaria para preservar los tejidos y evitar las molestias asociadas a su sequedad (irritación, ojo rojo, picor, sensación de tener arenilla dentro del ojo…).

Los tapones lagrimales tienen un tamaño no más grande que un grano de arroz y pueden estar fabricados de silicona, en caso de que deban permanecer en su lugar durante varios años, o de colágeno, si lo que buscamos es que se reabsorban al cabo de cierto tiempo.

Enfermedades oculares que tratan los punctal plugs

Utilizamos los punctal plugs en casos de ojo seco debido a  una producción insuficiente de lágrima, lo que hace que la superficie ocular quede desprovista de la película lagrimal que normalmente debería tener sobre ella. Solemos optar por este tratamiento cuando las lágrimas artificiales que prescribimos para suplementar las lágrimas naturales no resultan suficientes para lubricar adecuadamente el ojo.

La inserción de los punctal plugs es un procedimiento que realizamos  en las consultas de las clínicas Miranza y es totalmente indoloro, ya que te aplicaremos unas gotas de anestesia tópica para evitar cualquier molestia. Sirviéndonos de una pinza especial, introduciremos estos diminutos tapones en los puntos lagrimales del párpado superior y/o inferior. Una vez colocados en su lugar, podrás marcharte a casa y reanudar tus actividades cotidianas sin que sean necesarias medidas específicas de recuperación. Solo debes tener la precaución de no frotarte los ojos de manera vigorosa, un hábito de todos modos desaconsejable, para que el tapón permanezca correctamente alojado en su lugar.

El efecto secundario más frecuente después de insertar los punctal plugs es el picor o la irritación ocular en la zona, aunque suele tratarse de un síntoma pasajero. Si persiste, te recomendamos consultar al especialista para plantear la reacomodación o la retirada del tapón.

Otras complicaciones asociadas a los punctal plugs pueden ser: inflamación del conducto lagrimal, ojo lloroso, fricción con la superficie ocular si sobresalen demasiado o se mueven del sitio o, de forma muy ocasional, infecciones. Todos estos síntomas son reversibles y tratables, ya que los tapones pueden retirarse en cualquier momento, ya sea con una pinza como la que usamos para implantarlos o mediante drenaje con solución salina, en cuyo caso el tapón sale por la nariz o la garganta.