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Tratamientos

Trabeculoplastia

trabeculoplastia
Técnica láser para glaucomas de ángulo abierto.
Procedimiento de 10 minutos de duración en consulta.
Nuevos equipos de acción selectiva y alta seguridad.

¿Qué es la trabeculoplastia?

La trabeculoplastia es un tratamiento que llevamos a cabo aplicando láser en el ángulo (ángulo camerular o iridocorneal) para favorecer la salida del humor acuso y evitar que este líquido se acumule en el interior de la cavidad ocular. Cuando esto ocurre, aumenta la presión del interior del ojo y se comprime el nervio óptico, dañándolo de forma irreversible y dando lugar al glaucoma.

El láser emite una luz con una determinada longitud de onda que calienta y destruye los tejidos que dificultan el paso del humor acuoso para que el canal de drenaje se ensanche y el líquido pueda fluir con normalidad. Gracias a los nuevos modelos de láser que incorporamos en las clínicas Miranza, la acción de e

Enfermedades oculares que trata la trabeculoplastia

Habitualmente llevamos a cabo la trabeculoplastia cuando la medicación hipotensora que prescribimos para tratar el glaucoma no baja la presión intraocular lo suficiente o no es bien tolerada. Sin embargo, las mejoras tecnológicas de los últimos años han permitido que también podamos plantear el láser como opción inicial de tratamiento, debido a su mínimo impacto sobre las estructuras oculares. En muchos casos, es una alternativa previa a una operación de glaucoma. Si tienes glaucoma de ángulo abierto, la trabeculoplastia puede está indicada para ti, mientras que si tienes glaucoma de ángulo cerrado solemos optar por otras técnicas. Por otro lado, para poder aplicarte este tratamiento, es necesario que el trabéculo (“malla” que hay en el ángulo y a través de la cual se filtra el líquido) esté suficientemente pigmentado para que el láser pueda incidir con eficacia.

Al ser una técnica que realizamos en consulta y que no requiere pasar por quirófano, la trabeculoplastia es un procedimiento muy cómodo, que realizamos en unos 10 minutos y que únicamente requiere la aplicación de anestesia local en gotas para evitar molestias.

Tras la sesión con láser, puede que necesites seguir usando colirios hipotensores durante unas semanas, hasta que el efecto del tratamiento llegue a su máximo y podamos valorar la mejor estrategia para seguir controlando tu presión intraocular. Te citaremos a las revisiones oportunas y seguiremos de cerca tu evolución.

La trabeculoplastia no solo ha demostrado su eficacia –reduciendo la presión intraocular hasta un 20-30% y dando resultados satisfactorios en más del 85% de los pacientes–, sino que también es una técnica segura y con una tasa muy baja de complicaciones. Fundamentalmente, los riesgos potenciales de este tratamiento son una reacción inflamatoria o hipertensión intraocular transitoria justo después del procedimiento. Ninguno de estos factores suele ser grave, son poco frecuentes y los podemos controlar con la medicación adecuada.

Es posible que al cabo de unos años el ángulo de drenaje pueda volver a tener un mal funcionamiento, en cuyo caso es posible repetir el procedimiento. Asimismo, si la trabeculoplastia no resulta ser suficiente para controlar la presión intraocular, podemos valorar distintas alternativas de tratamiento, personalizadas para tu caso.