
Optimizamos la cirugía de cataratas gracias al estudio preciso del cristalino
Mejoramos y avanzamos en cirugía de cataratas. Un estudio liderado por Miranza Madrid confirma que la posición natural del cristalino (la lente natural del ojo)antes de una cirugía de cataratas es un factor determinante en la alineación final de la lente intraocular (IOL) y, por tanto, en los resultados visuales del paciente.
El estudio aporta evidencia en población caucásica intervenida mediante cirugía de cataratas asistida por láser de femtosegundo (FLACS), donde se utiliza un láser que emite pulsos de luz extremadamente breves, logrando una gran precisión sin dañar los tejidos adyacentes. La investigación, cuyo nombre es Tilt and Decentration of the Crystalline Lens and Intraocular Lens After Femtosecond Laser-Assisted Cataract Surgery, ha sido dirigida por el Dr. Félix González, director médico de Miranza Madrid y ha analizado a 125 pacientes.
“El cristalino humano no está perfectamente alineado con el eje visual, sino que presenta una ligera inclinación y descentramiento, generalmente hacia el lado temporal (hacia la sien)”, explica el Dr. Félix González. “Lo que demuestra el estudio es que esta posición inicial condiciona, en gran medida, cómo se va a situar la lente intraocular tras la cirugía, influyendo, potencialmente, en el resultado visual final”, añade el especialista.
Un hallazgo relevante
El estudio se ha centrado exclusivamente en pacientes caucásicos intervenidos mediante FLACS, un aspecto diferencial frente a investigaciones previas realizadas en población asiática. “Las diferencias biométricas entre etnias hacen que esos resultados no sean completamente extrapolables”, matiza el investigador principal. “Además, el uso del láser de femtosegundo aporta una mayor precisión y reproducibilidad quirúrgica, lo que refuerza la solidez de los datos obtenidos”, añade.
Mediante el uso de tomografía de coherencia óptica (OCT) de segmento anterior de última generación (CASIA2 AS-OCT), los investigadores han medido la inclinación y el descentramiento del cristalino antes de la cirugía y los han comparado con la posición de la IOL un mes después de la intervención. La OCT es una prueba diagnóstica oftalmológica no invasiva que usa luz infrarroja para crear imágenes transversales de alta resolución de las estructuras oculares.
Los resultados muestran que la inclinación media del cristalino preoperatorio (5,20°) se mantiene prácticamente igual en la lente intraocular implantada (5,08°), con un ligero aumento del descentramiento. Esta correlación confirma que es posible anticipar el comportamiento de la lente antes de operar. “Esto es especialmente relevante cuando hablamos de lentes avanzadas, como las multifocales difractivas, cuyo rendimiento puede verse comprometido en ojos con una inclinación o descentramiento elevados”, destaca el Dr. Félix González.
Tecnología clave para una cirugía más precisa y segura
La investigación subraya la importancia de la tecnología en la cirugía moderna de cataratas. “La técnica FLACS permite realizar parte de la intervención de forma indolora y extremadamente precisa desde el exterior del ojo, aumentando la seguridad y facilitando un centrado más exacto de la lente intraocular”, explica el oftalmólogo.
Por su parte, la OCT de segmento anterior ha supuesto un avance importante en el estudio del segmento anterior del ojo. “Estos dispositivos permiten, en apenas 0,3 segundos, obtener imágenes de alta resolución y analizar con precisión la posición del cristalino y de la lente mediante software específico”, añade el Dr. Félix González, que colabora desde hace años en la evolución de esta tecnología.
Aunque se trata de tecnología consolidada, su elevado coste limita su implantación. “Son pocos los centros que cuentan simultáneamente con láser de femtosegundo y OCT de segmento anterior avanzada, como es nuestro caso”, apunta el especialista.
Hacia una cirugía de cataratas cada vez más personalizada
El estudio también ha identificado la influencia de factores anatómicos como la longitud axial del ojo y la edad del paciente. Los ojos más largos, típicamente miopes, presentan menor inclinación del cristalino, mientras que el envejecimiento y el engrosamiento progresivo del cristalino influyen en su descentramiento.
“La cirugía de cataratas es una cirugía refractiva”, subraya el Dr. Félix González. “No solo eliminamos la catarata, sino que buscamos reducir la dependencia de gafas hasta donde la anatomía ocular y la tecnología lo permiten. Estudios como este nos ayudan a avanzar en esa dirección”.
Según el doctor, integrar la evaluación de la inclinación y el descentramiento del cristalino en el estudio preoperatorio permite seleccionar la lente intraocular más adecuada para cada paciente y ajustar mejor las expectativas. “Cuantos más datos objetivos tengamos y mejor conozcamos el comportamiento de las lentes, mayor será nuestra capacidad de personalizar la cirugía”, sostiene.
Entre las líneas futuras de investigación, el equipo de Miranza Madrid prevé analizar cómo se comportan distintos diseños de lentes intraoculares en función de estos parámetros y evaluar su impacto en la calidad visual y la satisfacción del paciente. “A medida que estos parámetros se integren en la práctica clínica habitual, es razonable pensar que acabarán incorporándose también a las fórmulas de cálculo de lentes, mejorando aún más la precisión refractiva”, concluye el Dr. Félix González.