Nueva lente de foco extendido para miopía y presbicia

La lente intraocular ICL “Viva” permite retrasar unos años el inicio del uso de gafas para la vista cansada

La innovación en lentes intraoculares para corregir de forma segura y eficaz defectos refractivos es constante, como prueba la llegada a las clínicas de la nueva lente intraocular ICL “Viva” para miopía y presbicia.

Entrevistamos al Dr. Jaime Aramberri, cirujano refractivo de Miranza Begitek y Miranza Ókular, participante en el ensayo clínico de “Viva”, junto al Dr. Daniel Elies, de IMO Grupo Miranza, y otros reputados especialistas. Los resultados de este estudio han sido publicados recientemente  en la revista Clinical Ophthalmology.

¿Qué aporta esta lente en la corrección quirúrgica de la miopía?

La principal novedad que ofrece es la posibilidad de tratar a pacientes miopes corrigiendo, a la vez, un cierto nivel de presbicia o “vista cansada”. Aunque llevamos muchos años implantando lentes intraoculares de tipo ICL con resultados muy eficaces frente a la miopía, esta cirugía no evitaba que, al llegar a los 45-50 años, el paciente empezara a ver mal de cerca debido a la aparición de la presbicia. La nueva lente de foco extendido nos permite retrasar el inicio del uso de gafas para la vista cansada unos años más.

¿Y cuál es la diferencia entre la implantación de una lente y un tratamiento convencional de cirugía refractiva con láser?

Cuando implantamos una lente no tocamos la córnea, lo que evita la inducción de aberraciones ópticas o de síntomas de sequedad corneal, que, pasados los 45 años, son más frecuentes. También hay que destacar que se trata de una cirugía reversible, ya que podemos extraer la lente (que no sustituye ni altera ninguna estructura ocular), en caso necesario. Esto tiene su interés al cabo de los años si, por ejemplo, debemos realizar una cirugía de catarata y retirar la lente ICL para implantar una nueva lente que reemplace el cristalino del ojo. Podremos ejecutar la operación con normalidad, de forma indistinguible de la de un ojo no operado previamente.

¿Cuál es el nivel de seguridad de esta técnica?

Muy alto, ya que la frecuencia de complicaciones significativas es inferior al 0.1 %. Hemos de tener en cuenta que se han implantado más de un millón de lentes ICL en el mundo desde hace 20 años, lo que las convierte en las lentes intraoculares fáquicas (sin sustitución del cristalino) más implantadas de la historia. Esta nueva lente de foco extendido, “Viva”, solo implica una pequeña modificación de la óptica para ganar visión cercana, pero su estructura y materiales, así como el procedimiento quirúrgico, son idénticos a anteriores ICL.

¿Se trata de una cirugía compleja?

Personalmente, yo llevo implantando lentes ICL desde el año 2000. Para un cirujano experto es una cirugía sencilla, con pasos claramente protocolizados, y que podemos realizar en 5-10 minutos con anestesia en gotas. La recuperación de la visión es sorprendentemente rápida e indolora, lo que permite al paciente incorporarse a su labor cotidiana en un par de días.

¿La nueva lente de foco extendido está ya disponible para los pacientes que quieran operarse?

Tras la realización de este ensayo clínico, que se inició hace 2 años y en el que hemos participado especialistas de Miranza, la lente ha obtenido las diferentes aprobaciones regulatorias administrativas (como el marcado europeo CE) y actualmente ya está disponible en el mercado. Un consejo importante para los pacientes es buscar a un cirujano experto en la implantación de lentes intraoculares ICL, en una clínica con la tecnología diagnóstica adecuada y que permita asegurar una indicación correcta para obtener el mejor resultado posible en cada caso.

¿Podemos decir que tener 50 años ya no es obstáculo para operase de miopía?

Aunque realmente nunca lo fue, entendiendo las limitaciones que había, podríamos decir que ahora aún menos con la nueva lente de foco extendido ICL “Viva”.