Cómo hemos cambiado. Antes y después del Covid.

Estrenamos “Miradas que hablan”, los podcast de Miranza, con un tema que ha marcado nuestra actualidad en los últimos meses: la pandemia del Covid-19, un hecho insólito que nos ha exigido cambiar nuestra perspectiva y visión del mundo a todos los niveles: sanitario, económico, social, psicológico… La oftalmología tampoco ha sido ajena a esta situación excepcional y sobre ello nos hablan dos de nuestros especialistas: el Dr. Jorge Alió, de Vissum Grupo Miranza, y la Dra. María Gessa, de Miranza Virgen de Luján

Desde Alicante y Sevilla, respectivamente, ambos han vivido de distinta manera el impacto del coronavirus, aunque coinciden en muchos aspectos. Uno de ellos es la capacidad de sobreponerse a la adversidad, tanto como sociedad como, particularmente, por parte de los profesionales de la salud, un área plenamente impactada y más prioritaria que nunca.

Desde su propia experiencia, no solo ha sido un reto y una necesidad adaptar la atención médica al momento actual, sino también contribuir como profesionales a otra dimensión igualmente importante: el acompañamiento de los pacientes, hallando nuevas vías de comunicación, a pesar del distanciamiento físico. La “frialdad” de las mascarillas se ha visto compensada por una dedicación especial de los equipos de urgencias y un sumo cuidado por los detalles, para ofrecer la máxima seguridad, confianza y tranquilidad. También ha sido clave el papel de la información de rigor y de nuevas soluciones como la telemedicina, con un gran potencial, según el Dr. Alió y la Dra. Gessa.

En cuanto a las consultas más frecuentes durante el periodo de confinamiento, nuestros oftalmólogos destacan el aumento de casos de ojo seco y de otros problemas asociados al exceso de visión cercana por el teletrabajo y ocio en casa, como el espasmo acomodativo (visión borrosa de lejos, repentina y transitoria, a menudo acompañada de dolor de cabeza). Por otro lado, ambos especialistas comparten la importancia de no descuidar el tratamiento y seguimiento de aquellos pacientes con enfermedades graves o crónicas, cuya demora se traduce en una pérdida de visión.