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Los avances en fármacos antiangiogénicos, que impiden la formación de nuevos vasos sanguíneos, el diagnóstico por imagen y la cirugía retiniana han supuesto un salto cualitativo en el tratamiento de enfermedades como la degeneración macular asociada a la edad o el edema macular diabético.

Las patologías de la retina son una de las principales causas de pérdida visual y ceguera legal, aquella que no implica necesariamente la ausencia total de visión, en oftalmología. Sin embargo, en los últimos años se han producido importantes avances que han permitido mejorar el control de estas enfermedades y la calidad de vida de los pacientes. Los especialistas de IMO Miranza Madrid destacan la evolución de los tratamientos farmacológicos, la tecnología quirúrgica y el diagnóstico por imagen como claves de este progreso.

Según explica el Dr. Jorge Ruiz Medrano, especialista en retina de IMO Grupo Miranza Madrid, los tratamientos mediante inyecciones intravítreas de fármacos antiangiogénicos (anti-VEGF) son uno de los procedimientos más habituales en la práctica clínica diaria. Estos fármacos son terapias que impiden la formación de nuevos vasos sanguíneos.

“Con este tipo de tratamiento abordamos algunas de las principales causas de ceguera legal, como la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) o el edema macular diabético”, señala el Dr. Ruiz Medrano.

En los últimos meses, la llegada de nuevos fármacos antiangiogénicos ha supuesto una mejora significativa frente a los tratamientos clásicos. “Estos nuevos medicamentos ofrecen una eficacia similar o incluso superior, pero con una mayor duración de su efecto”, añade el doctor. Esto se traduce en que los pacientes pueden necesitar menos inyecciones al año, facilitando el seguimiento del tratamiento y ayudando a mantener una agudeza visual estable a largo plazo.

En oftalmología, la detección precoz es fundamental para evitar complicaciones graves. El especialista advierte de algunos síntomas de alarma que pueden indicar una patología retiniana, como un desprendimiento de retina: aparición repentina de moscas volantes, percepción de flashes luminosos y sensación de un telón negro que avanza desde los lados del campo visual hacia el centro.

“Ante el diagnóstico de un desprendimiento de retina, lo más importante es poder iniciar el tratamiento en las primeras 24 horas”, subraya Ruiz Medrano, y añade que “una actuación rápida puede ser decisiva para preservar la visión”.

Por su parte, el Dr. José María Ruiz Moreno, especialista en retina y vítreo de IMO Grupo Miranza, destaca que la mejora en el tratamiento de las enfermedades de la retina se apoya en tres grandes pilares. “En los últimos años hemos avanzado gracias a la mejora de los microscopios quirúrgicos y del instrumental para las cirugías de vitrectomía, a la evolución del diagnóstico por imagen y al desarrollo de la farmacología con los fármacos anti-VEGF”, explica el doctor.

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